
¡Muy buenas a tod@s nuevamente! Hoy quiero compartir con ustedes una entrevista que he realizado a una figura clave en la historia del wushu argentino: Alejandro Bonomo. Él fue uno de los primeros atletas de wushu moderno de Argentina y, según varios profesores de la década de los 80, fue una de las personas más importantes e influyentes en los orígenes y formación del wushu moderno en nuestro país. Además, fue pionero en sistematizar una forma de entrenamiento llamada «jibengong» aunque en ese momento, ni siquiera se sabía que se llamaba de esta manera.
A través de esta preciada entrevista, recorreremos parte de ese camino de los anales del wushu argentino, que desde mi identidad antropológica me fascina y me hace reflexionar muchísimo: comprender los origenes, los inicios, el por qué, qué decisiones motorizan las inquietudes de los artistas marciales, hacia donde los dirige su pasión por el wushu.

Alejandro Bonomo, comienza su carrera como artista marcial entrenando Sipalki, arte marcial coreano (cuyo nombre significa 18 técnicas) porque había un gimnasio en frente de su casa y veía a personas hacer Taekwoondo pero no le llamaba la atención. Sí le llamó la atención el Sipalki, el piensa que fue por el traje negro, las manos en garra y las armas. El profesor se llamaba Eugenio Aranda, un maestro que en ese momento era 3er Dan, con quien actualmente sigue manteniendo diálogo.
¿Cuándo comenzaste a entrenar?
A los 14 años comencé con mi práctica y a los pocos meses Eugenio se muda al Club Platense, pero mi mamá no me quería dejar ir hasta ahí porque nosotros éramos de Villa Adelina y este nuevo club quedaba en la zona de Belgrano aproximadamente, entonces nos quedaba realmente lejos. Yo insistí mucho, durante toda una semana hasta que acordamos con una vecina que me acompañara hasta ahí. Yo llegué bastante lejos con el Sipalki y me gustaba mucho. Pero un día tuvo lugar un torneo de artes marciales muy importante que se llamó «El torneo de los campeones» en Buenos Aires, en el afamado Luna Park.
Esto fue cuando llegó el maestro chino Tung Kuo Tsao a Argentina. El torneo de los campeones era un torneo de todos contra todos, un atleta de cada arte marcial. Yo fui por el Sipalki, y allí mismo tuvo lugar una exhibición de WUSHU.
¿Esto cuándo fue?
Esto fue en el año 1985 si mal no recuerdo. Patricia Tung hizo un poco de Taiji, Cesar Do Santos hizo borracho, Eduardo Cussatti hizo Mantis, Eduardo y Cesar hicieron un Dui Lian de lanza contra sable. Yo vi eso y dije «yo quiero hacer eso».

¿Y cómo fue el cambio?¿Cómo conseguiste el contacto de algunos de ellos o cómo se te ocurrió …?
Entonces desde ese momento, fue la investigación de como localizar a esta gente: pensá que en ese momento no era como ahora. No había internet, no había publicidad, no había nada. Existía la revista Judo Karate en ese entonces con tirada mensual. Después de unos meses de ese campeonato, sale la primer publicidad de la escuela Ta Chen, que tenía solamente la sede de la calle Ravignani, el Maestro Tung luego de un tiempo se empezó a abrir y la segunda Ta Chen la abren en Av. Cabildo posteriormente. Cuando hicieron la inauguración salió el anuncio en la revista Judo Karate.
¿Entonces fue en esta sede que comenzaste?
Si fue ahí y tenían un solo alumno, yo me convertí en el segundo alumno de la Ta chen. Y ahí enseñaban en parejas: los profesores eran por un lado Cesar Do Santos con Oscar Mayor, y por otro lado Eduardo Cussatti con Belén Basterrica. Te estoy hablando de los anales del Wushu argentino.

¿Y qué otro tipo de actividades realizaban?
Cuando abren la tercera sede de la Tachen en Av. Córdoba, los domingos se hacía una jornada de cine chino, así que veíamos películas también.
Por cuestión de horarios, me tocaba una vez con Eduardo a la semana y otra con César. Yo tenía más afinidad con César en las clases y en un momento él tuvo unas diferencias con el maestro Tung y decide abrirse. Entonces se va a otro lugar y nos comenta a sus alumnos que se iba, así que yo con dos amigos más lo seguimos a Cesar. El nos dijo igualmente, que si queríamos seguir en la escuela Ta chen lo podíamos hacer que si era su decisión estaba perfecto, pero para mí, mi maestro era Cesar, quien me daba las clases. Al final el maestro Tung era solo una figura que aparecía cada tanto en le escuela, pero no es que él mismo nos diera clases.
En ese punto, ya Cesar y Patricia Tung habían viajado a China y era la primera vez que viajaba a China en un momento donde nadie viajaba. Fue uno de los primeros cursos que gestionaba el maestro Tung para que los extranjeros viajaran a especializarse.
En ese período se estaban enseñando las formas changquan 32 y la de tigre y grulla de nanquan, las primeras versiones de nanquan moderna. Cesar en ese viaje, conoce lo que era el wushu moderno de verdad, entrenado y desarrollado por atletas de altísimo nivel y vuelve a Argentina con todo ese gran impacto y contraste.
Cuando Cesar vuelve de China, comienza a dar clases en el Parque Centenario donde íbamos yo y mis otros dos amigos. Luego por las condiciones climáticas buscamos un gimnasio cerca del parque.
¿Y Cuándo es que comenzás a entrenar con Fabián Arenas?
Un día, mi amigo Mariano aparece y nos dice «Chicos conocí a otro profe de kung fu» . Fabián Arenas aparece en escena. El no sabía wushu moderno. Cuando yo lo conocí, solo sabía tradicional.
En realidad la única escuela que enseñaba wushu moderno, además de tradicional era la Ta Chen en ese momento. Entonces comencé directamente con wushu moderno y tenía muy en claro que me gustaba moderno y no tradicional.
Entonces, un amigo mío me propone ir a tomar un café con Fabián y para mí era como traicionar a César. Pero bueno me insistieron y fui a conocerlo.
Finalmente mis amigos quisieron comenzar a entrenar con Fabián, estaban muy convencidos pero yo tenía mis dudas. Mis amigos hablaron con César y le comentaron el por qué querían ir a entrenar con Fabián. Pero yo en un primer momento no quise ir. Así que decidí quedarme con César. El tema es que me molestaba mucho que mis amigos se fueran. Luego de un tiempo que ellos me decían lo que estaban aprendiendo finalmente decidí ir a entrenar con Fabián ya que me sentía muy solo entrenando..

¿Cómo fue ese cambio? ¿Cómo te sentías en las clases de Fabián?
Cuando comencé a ir a las clases de Fabián, notaba que todo estaba muy bien organizado: había un programa, mesas de exámenes, calendario de eventos, entre otros. Entonces me sentí muy a gusto. Pero claro, a mi no me gustaba el Hung Gar, no me interesaba, entonces Fabián me dice «Seguí haciendo lo que hacías». Entonces yo iba a entrenar lo que siempre había hecho. Seguía entrenando lo que había aprendido en la Ta Chen que era wushu moderno.
Un día aparece Fabián con un video. Vos tené en cuenta que en esa época no había internet, solo había pocos libros: en la feria del libro había libros que no sabíamos ni leer ni interpretar bien. Se estudiaba de libros sí, pero era muy engorroso comprender a veces la dirección de los movimientos con las flechas que se indicaban. Todas las escuelas en ese momento aprendían de los pocos libros que llegaban a Argentina.
Y, de pronto llega Fabián con este video con formas de China y era la primera vez que veíamos wushu moderno, wushu avanzado. No habíamos visto nunca wushu avanzado hecho por atletas de alto rendimiento hasta ese momento.
¡Guau! y todo esto que me estás diciendo ¿en qué año fue?
Estamos hablando de 1987. Estas formas de los videos eran formas de nivel A, todas formas libres. Había mantis…Yo vi eso y el corazón me empezó a latir muy fuerte «pum pum pum pum pum pum». Fabián me dijo «tomá» y me lo dio. Y así es como empecé a sacar formas de wushu avanzado a traves de ese video. La forma que hacía Luciano de doble daga, la saqué yo de ese video. (Primero se la enseñé a Fabián para que la pudiera enseñar y luego Fabián se la enseñó a Luciano años más tarde).
En un centro de metalurgia que había cerca de casa, pedí que me hicieran las dagas y yo lo que hacía para sacar las formas era apretar el botón de pausa y play, y así fue como saqué la forma de doble daga, de changquan, etc. Saqué espada libre y como a mi se me daba bien la acrobacia (porque hacía clases de acrobacia a parte), yo fui el primero en Argentina en hacer en un torneo medialuna sin manos (cekong fan). Cuando me presenté en ese torneo (que era un torneo de «inter-escuelas» y el primer torneo de wushu organizado por los maestros Tung Kuo Tsao y Lin Chin Sun ), fue el primer evento donde se juntaron todas las escuelas; la Lin Chin Sun, Ta Chen, Nan Pai, los Di Renzo entre otras. También fue mi primer evento competitivo y tenía 16 años, donde se presentaba al wushu como arte marcial chino, por lo tanto era tradicional y moderno.

¡Todo un evento histórico!¿Y con qué estilos y formas competiste?
Presenté una forma del estilo zui quan (borracho), changquan y jianshu (espada). Cuando me vieron hacer medialuna sin manos, se escucho un amplio «wooooww» en todo el recinto, primera vez que se veía esta acrobacia, fue increíble. (No lo digo de soberbio, lo digo porque fue así).
Me imagino que en ese contexto y frente a tal evento tus resultados debieron quedar a la vista…
En changquan salí segundo. El que quedó primero era un alumno que creo que era de Di Renzo (ellos hacían kung fu tradicional) un chico buenísimo. Había una comisión de maestros que respetaban el puntaje según esa comisión. En la siguiente publicación de la revista Judo Karate, sale el maestro Tung (estaba el artículo del «Primer torneo de arte marcial chino» los resultados etc.) y sale una nota abajo del Maestro Tung diciendo: «Mas allá de los resultados yo voy a dar mis resultados personales y para mi el primer puesto en changquan fue Alejandro Bonomo».
Bueno, esto denota el profesionalismo del maestro Tung, que más allá de las diferencias en su pasado con vos, el maestro reconoció y distiniguió tu calidad de movimiento y ejecución técnica.
Sí fue muy loco. Después de un tiempo de esto Fabián Arenas nuevamente me regala otro video VHS con la ejecución del jibengong: nadie hasta ese momento sabía como se entrenaba Jibengong (técnicas y habilidades fundamentales del wushu). En este video se mostraba la ejecución de un entrenamiento con todas las patadas, los saltos, entre otras técnicas por Zhao Changjun y acá me doy cuenta de que teníamos que trabajar de esta forma. Entonces, dado que me da este video Fabián yo le digo «Nosotros tenemos que trabajar de esta forma»
Entonces ¿se podría decir que fuiste el primer organizador del Jibengong en Argentina?
De la escuela de Fabián Arenas sí, porque no había wushu moderno como tal sino que el enseñaba tradicional. Entonces Fabián me dijo que sí que lo hiciéramos de esa forma, así que me permitió que pudiera organizar los entrenamientos así.
Fabián era una persona, que por más que no podía corregirme bien wushu moderno, porque el no sabía de esta área, el fue una persona que me enseñó a volar; el me brindó todo su apoyo y estaba muy pendiente de mi, de mi evolución y ese seguimiento era fundamental para mi y para que yo pudiera avanzar en mi wushu.

Es interesante, porque me siento muy identificada con lo que contás: lo importante de estos profesores, tanto el tuyo como mi primer profesor, que estuvieron ahí apoyando y sobre todo confiando en nuestro proceso personal. Si no hubiese estado esa confianza y entrega de esos mentores (sobre todo en la época particular de la adolescencia) no nos habríamos desarrollado como lo hicimos.
Sí, totalmente. Además el nunca se opuso frente a las propuestas o ideas que tenía respecto de los entrenamientos: el nunca me puso «el palo entre las ruedas», todo lo que yo le proponía él lo tomaba, me lo permitía.
Si bien Fabian no podía corregirte o darte el aspecto de conocmientos técnicos que vos necesitabas, él te dio un impulso y una guía muy importante, además de esos valiosos videos, dandote un apoyo enorme.
Por otro lado, ¿qué te dio el wushu que no te dio otro arte marcial?
En la adolescencia como a muchas personas les pasa, yo buscaba mi identidad, una seguridad. Y a mi, el wushu me ayudó mucho a sentirme seguro de mi mismo y me daba mi identidad ya que mis mejores amigos terminaban siendo mis amigos de entrenamiento. Que es con quienes sudabas, compartías dolores, entrenamientos fuertes y me terminaba rodeando de ellos, que eran quienes compartían lo mismo que yo. Se sentía muy familia. Yo no se si hoy en día sigue pasando esto, pero en ese momento yo los sentía muy familia.
¿Y cuándo comenzaste a competir?
Por un lado, fue con Taiji con un maestro chino que enseñaba en una plaza. Fabián era amigo de este maestro, quien organizó este torneo y yo aprendí la forma de 24 movimientos de taiji. No la practicaba hacía mucho, pero fui con esa forma y salí primero. Luego la otra competencia que te mencioné, del primer campeonato de wushu de argentina donde se habían reunido todas las escuelas de ese momento, fue otra de mis primeras competencias.

Entonces comenzaste tu carrera deportiva en Argentina…
Sí claro. Siempre íbamos a dejar los trofeos en la casa de Fabián. La mayoría eran torneos abiertos de diferentes artes marciales, y lo cierto que el wushu al ser el único arte marcial con armas (que parece que resulta más vistoso) lograbamos siempre obtener los primeros puestos. Fabián directamente ya ni iba, el nos decía donde era el torneo y nosotros íbamos solos. Y después íbamos a la casa de Fabián con los trofeos. Nosotros éramos adolescentes: era todo inocente en ese momento ya que era ganar para llevarle el trofeo al maestro, nada de ganar para nosotros. No era para decir «mira que bueno que soy», sino que era para decirle «Mira Fabián lo que trajimos».
También fuimos a un torneo de Lung quan, que organizaba el hijo de Mr. Chile, Germán Bermudez. Allá (en Argentina) lo que había de muy bueno, es que si querías podías competir todas las semanas, ya que cada escuela organizaba su torneo; el torneo Ta chen, el torneo Lung quan, y así cada escuela organizaba su propio campeonato.
Había un ambiente muy ameno, más allá de algunas diferencias que pudieran resultar, pero lo cierto es que siempre había buen diálogo (en general) entre las diferentes escuelas.
En Argentina realmente hay un montón de campeonatos, percibo que aquí en España hay muy pocos.
Y todo esto es porque Fabián nos decía y motivaba «Hay un torneo acá, hay un torneo allá» y así he competido como nunca en mi vida.
De hecho, el primer torneo sudamericano fue en Argentina, y fue organizado por la Ta Chen.
Nota de la autora:
Hasta aquí llegamos con esta primera parte de la entrevista a Alejandro Bonomo, donde nos cuenta sus inicios en el wushu, en Argentina, donde se desarrolla una primera etapa de crecimiento, exploración y gran investigación del wushu moderno que desde sus inicios practica y conoce.
La verdad que a mi me resulta sorprendente y extraordinaria su labor de investigación en el wushu y al mismo tiempo su respetuosidad hacia su proceso y los profesores/Laoshi que han ido marcando su camino. Sobre todo destaca el rol de Fabián Arenas, un profesor muy querido e importante en Argentina, quien formó a excelentes atletas y personas. El apoyo y la guía que le brindó a Alejandro fue enorme y muy noble, considerando que lo estaba guiando en un camino y un estilo (el wushu moderno) que no era su especialidad. Lo acompañó desde sus inicios, para que Alejandro pudiera seguir entrenando el estilo que él elegió desarrollar, aportándole un espacio de entrenamiento y una especie de «orientación energética» dado que es dificil expresar en palabras ese impulso que muchos profesores damos a los estudiantes, que es un apoyo mental, emocional que propulsa a las personas a seguir adelante y que no se detenga en la búsqueda de sus objetivos, en la búsqueda de su camino particular. Se nota que Fabián era de estas personas maravillosas que realmente ayudan a crecer, así como lo hizo conmigo mi primer profesor Pablo Silvestri, que si no fuera por todo su apoyo y confianza absoluta en mi, yo no hubiese confiado en mi misma de la forma en que aprendí a hacerlo.
Alejandro fue pionero en Argentina en trabajar el jibengong (método de entrenamiento especial del wushu moderno), gracias al video aportado por Fabian donde se mostraba dicho método en China. A mi me resulta fascinante el comienzo del wushu argentino; comprender que había que hacer una investigación exhaustiva para acceder a aquellos conocimientos de un nuevo arte marcial del cual se sabía muy poco.
Los «capitales culturales» o «elementos culturales» de China no eran tan asequibles como ahora…Cuando hablo de «elementos culturales» me refiero a las películas, series, imágenes en general sobre expresión artística tradicional de, en este caso, el país que conocemos como China. Claramente no existía internet y como menciona Alejandro, existía una o dos revistas de artes marciales en ese momento. La más conocida era la «Judo Karate» y fue gracias a ésta, que Alejandro pudo acceder a las clases de la escuela Ta Chen. Hablar de esos «anales del wushu argentino», parafraseando al entrevistado, nos parece de otro mundo, pero esto fue hace tan solo 40 años. Hoy en día nos parece impensado ya que vivimos en plena era global y con un mundo completamente vinculado a través de internet, medios masivos de comunicación, aplicaciones, redes sociales, etc., donde es imposible la «no comunicación». y donde no hay limite para la información que uno desea acceder.
Por todo esto, considero que la labor de Alejandro fue increíble (como la labor de otros profesores del momento, sin duda) y fundamental para el desarrollo y crecimiento del wushu moderno argentino. Fue un referente, una inspiración para muchos atletas de su generación y seguramente profesores, que, con su compromiso, pasión y dedicación absolutas superó las expectativas del momento (en demasía, énfasis mío) y colaboró a que el wushu argentino se vaya organizando y paulatinamente consolidando en estos orígenes. No solo logra resulados extraordinarios en su país de origen sino también en Italia…pero bueno, eso ya es parte de la segunda etapa de la entrevista realizada.
Para mi, reconstruir la historia nos permite ir hilando las diferentes partes del rompecabezas mayor: nos permite asimismo reconocer y no olvidar a estas personas tan importantes…el tiempo pasa y la rapidez con la que se expande y circula la información (o desinformación…) es excesivamente alta, al igual que la cantidad de la misma… Por lo tanto, la mayoría de las veces andamos algo mareados/as y no nos detenemos a hacernos preguntas y reflexionar: ¿Cómo surge el wushu argentino?¿Quiénes fueron los primeros atletas?¿Dónde tuvieron lugar los primeros campeonatos?¿Cuáles eran las inquietudes y búsquedas de estas personas?¿Era el mismo wushu el de hace 40 años que el de ahora?… Estas preguntas, solo pueden ser respondidas en una conversación, en este caso una pequeña y humilde entrevista, pero con muchísima y valiosísima información para que nos ayude a seguir pensando el wushu, reflexionar, sentir y seguir creando inquietudes para poder ampliar nuestros horizontes, comprendiendo el pasado podemos tener una visión más amplia hacia el futuro y sobre todo más enriquecedora.
Muchísimas gracias Alejandro, por esta gran de entrevista tan nutritiva, tan valiosa para la comprensión de la historia del wushu argentino y tan valiosa para muchos y muchas que la leerán y que les ayudarás a recordar muchos de estos eventos que has rememorado.

Un grande Ale, además de gran maestro, una gran persona, hermano marcial y de la vida.